TRADICIONES SHINSHU

TRADICIONES SHINSHU


Etiqueta Budista

Entrando y Saliendo del Templo y Hondo

El territorio del templo debe tratarse con respeto porque es el lugar en que se reúne la gente para escuchar el Dharma. Al entrar o salir del lugar, se acostumbra hacer una inclinación ligera de aproximadamente quince grados. Cuando se entra o sale del hondo o cualquier cuarto en el que haya un altar, esta inclinación se debe repetir. Esto también se hace al pasar en frente de cualquier imagen budista, incluyendo la estatua de Shinran, que puede estar en el interior o exterior de un lugar techado.

Gassho y Raihai

Literalmente significando «palmas juntas,» el gassho se considera uno de los más bellos gestos y, en la India, es el modo de expresar bienvenida, despedida, gratitud y reverencia. Las palmas de ambas manos se colocan juntas con los dedos y pulgares extendidos y con un nenju que rodee las manos, que es sostenido suavemente entre los pulgares y los dedos. Los codos deben mantenerse cerca del cuerpo y las manos deben mantenerse al nivel de la mitad del pecho en un ángulo de 45 grados. Entre los budistas en todo el mundo, este gassho se usa para expresar «hola!», «adiós!» o «gracias».

Para practicantes del Jodo Shinshu, este gassho se lleva a cabo haciendo una inclinación de cuarenta y cinco grados, desde la cintura («raihai» en japonés). Para inclinarse así durante el gassho, las manos se mantienen fijas, y el cuerpo se dobla hacia adelante, desde las caderas, y luego se regresa a una posición recta. El nenju rodea las manos en posición de gassho, con las pequeñas borlas o cuentas engarzadas colgando debajo de las palmas, mientras que los pulgares descansan suavemente sobre las cuentas.

Mientras llevan a cabo el gassho y el raihai, los Budistas Shin entonan el Nombre de Buda, «Namu Amida Butsu» o «Namo Amida Butsu», como acto de reverencia y gratitud al Buda. Los ademanes de gassho y raihai no son una oración o una súplica para obtener favores.

Nenju

Un nenju (abalorio) es una cuerda con cuentas que se usa en rituales budistas y en la meditación. También se llama juzu o «contador de cuentas,» En virtud de que el Jodo Shinshu no lo usa como ayuda para la meditación, más propiamente se le dice simplemente nenju— una cuerda con cuentas que nos mantenga la mente en el Buda. Un solo cordón de cuentas es una abreviación del nenju de 108 cuentas que usan los monjes y los sacerdotes. Los miembros laicos generalmente llevan un nenju de un solo tramo. Para estos cordones el número de cuentas es insignificante, así que se usa un número suficiente para confeccionar un nenju de longitud y tamaño adecuado. Una variación es el nenju de la muñeca, que se usa en la muñeca izquierda.

El nenju debe tratarse con el máximo respeto todo el tiempo. En casa debe guardarse en un lugar especial, como en un cajón cerca del altar familiar. En ocasiones, los budistas deben llevar el nenju en una bolsita o en la bolsa del abrigo, para que siempre esté a mano. Cuando no se está usando, se mantiene en la mano izquierda o alrededor de la muñeca izquierda.

El nenju se tiene en la izquierda, ya que es el lado que representa el mundo del samsara—el mundo en que vivimos, el mundo del sufrimiento. La mano derecha representa el mundo del Despertar, el mundo del nirvana. Es usando el nenju que dos mundos totalmente diferentes, el del samsara y el del nirvana, se ven en su Unidad esenciales decir, el juntar la mano izquierda del samsara y la derecha del nirvana a la Unidad de gassho.

Desde el punto de vista del Jodo Shinshu, se puede decir que la mano izquierda del samsara, de las 108 pasiones del egotismo es el mundo del «Namo», del «yo, yo mismo, me». La mano derecha del nirvana es el mundo de «Amidabutsu,» el mundo real del Buda Amida. El nenju junta esos dos mundos aparentemente opuestos formando el Uno del Namoamidabutsu; no Namo o Amitdbutsu separados, sino Namoamidabutsu.

La recitación independiente del Nembutsu es tradicional. La repetición del líder-respuesta del Nembutsu en una innovación estadounidense creada para fomentar la recitación independiente del Nembutsu. Sin embargo, parece que frecuentemente ha resultado en una reticencia a decir el Nembutsu si no hay alguien para encabezar su recitación.

Los practicantes deben recordar que la entonación del Nembutsu debe fluir libremente, sin necesidad de que alguien la inicie y con una actitud de apreciación sincera. El número de repeticiones del Nembutsu no está predeterminado y generalmente no se requiere que sea al unísono. A menudo, más que la entonación precisa del Namu Amida Butsu o Namo Amida Butsu, es más natural y muy aceptable una contracción como «Na’man’da’bu.»

Quemar Incienso (Oshoko)

La práctica de quemar (u «ofrecer») incienso es un símbolo de purificación. Hay muchas referencias al uso del incienso y maderas aromáticas en las Sutras y hay innumerables símiles y metáforas en los comentarios. Esencialmente, el incienso ha estado tradicionalmente asociado a la limpieza. Es un modo de proporcionar un aroma fresco y puro alhogar o templo, y así realza la atmósfera espiritual, tanto del lugar de culto, como del seguidor. Simboliza la purificación de la mente y cuerpo antes de homenajear al Buda.

El cuerpo humano se asemeja al incienso. Mientras que el humo del incienso asciende, suelta un aroma hermoso que llena el cuarto. Al mismo tiempo, el humo que sube del incienso ardiente nos recuerda la transitoriedad de toda existencia. Coñ el cuerpo humano, sucede algo semejante: a medida que el aliento y la vida salen de él, al mismo tiempo se va envejeciendo, se va muriendo.

En la tradición Hongwanji-ha, los largos palillos de incienso no se colocan verticalmente en el incensario. Más bien, se rompen para que queden de un tamafío apropiado y luego se colocan en el incensario después de que han sido incendiados. No hay regla respecto al número de palillos de incienso que se usan.
Oshoko se lleva a cabo en forma conjunta con gassho y raihai.

Simplemente se adelanta uno hacia el altar, se hace una inclinación ligera a una distancia de unos dos pasos frente a la mesa en que está el incensario. Se avanza hacia la mesa, comenzando con el pie izquierdo, se levanta la tapa del receptáculo que contiene el incienso nuevo molido y se reclina en la orilla del contenedor. Con la mano derecha toma un pellizco de incienso molido y se deja caer dentro del incensario sobre el incienso ardiente. Basta que esto se haga una sola vez y no e necesario primero tocar la frente con el incienso. Gassho, se dice el Nembutsu, raihai, se dan dos o tres pasos hacia atrás, se hace una reverencia ligera en homenaje al Buda Amida, y se procede a sentarse. Si hay mucha gente haciendo cola para oshoko, en vez de dar dos o tres pasos hacia atrás, es aceptable moverse a un lado, hacer una inclinación y luego sentarse.

Comidas

La práctica de dar las gracias para expresar gratitud por los alimentos recibidos debe ser fomentada. Tradicionalmente el término japonés itadakimasu (lit. «recibir respetuosamente») se usa antes de participar en una comida y gochisosama se usa después de consumirlo. También puede usarse un equivalente, tal como, «Agradecemos verdaderamente este alimento maravilloso. Deseamos compartirlo con todos los seres. Al participar en este alimento acordémonos de la Compasión del Buda Amida, que rodea todas las formas de vida.»


Altar del Buda (Butsudan)

El Altar Familiar

Para todos los budistas, el butsudan, o altar familiar, detenta un profundo significado espiritual para cada miembro de la familia. El altar familiar y la práctica de su mantenimiento sirven como un espejo para cada individuo, a fin de que pueda ver la verdadera naturaleza de sí mismo y pueda despertar plenamente a su espiritualidad personal. Para todos los Budistas Shin, ya que el Buda-dharma tiene la finalidad de realzar la vida diaria y hacer despertar a la gente a las condiciones que sostienen esta vida, el altar familiar siempre se loca- liza en una parte central y prominente de la casa. Su presencia obvia fomenta la práctica de superar la ignorancia y de escuchar el dharma con mayor diligencia.

Dentro de la tradición Hongwanji-ha, no hay una regla inflexible que dictamine el tipo de altar que se deba usar en el hogar. Sin embargo, se han establecido directrices que sirven como puntos de referencia para montar un altar familiar al estilo Jodo Shinshu. Como se dijo antes, puede simplemente consistir en el Nombre escrito con caracteres chinos, una imagen pictórica o una estatua del Buda Amida. Por otra parte, puede ser muy elaborado, cubierto de laca y embellecido con hoja de oro.

Hay quienes han confundido erróneamente creencias y prácticas supersticiosas con la tradición correcta. Primero y antes que nada, la razón fundamental para tener un butsudan es la de ayudar a despertar la conciencia espiritual de la gente. Ya que el Buda-dharma es el núcleo de la vida diaria, el altar debe colocarse en un lugar central y fácilmente accesible para todos los miembros de la familia, tales como la sala o cuarto familiar. Puede colocarse sobre una repisa, en un librero o sobre una mesa. Su colocación dentro del hogar no se basa en creencias supersticiosas o apuntando en direcciones que se consideran de buena o mala suerte. Todos los miembros de la familia deberían participar en el mantenimiento del butsudan. Esto quiere decir que las flores sean siempre frescas, que el sitio esté siempre libre de polvo y no amontonado.

imagen de reverencia del altar central es el Buda Amida, representado en un rollo o tarjeta con el Nombre, una imagen pictórica o una estatua. En altares familiares más grandes, frecuentemente hay tres figuras de reverencia. En el centro se coloca una estatua, un retrato o el Nombre del buda. Cuando miramos el altar desde el frente, a la derecha se pone un cuadro con el Nombre de diez caracteres del Nombre de Buda (! ! ! ! ! ! ! ! ! ! Kimyo Jinnnjippo Mugeko Nyorai) o un retrato de Shinran Shonin. A la izquierda, se pone un rollo con el Nombre de Nueve Caracteres (!!! ! ! Namo Fukashigiko Nyorai)
o un retrato de Rennyo Shonin. Este arreglo corresponde al que se encuentra en la mayoría de los altares. Un retrato de una persona difunta o una tablilla memorial (ihai) con el nombre del difunto no ocupa una posición central.

Adornos

Los adornos y decoraciones que se usan en el altar son muy variados. La idea de los adornos tiene una base muy fuerte en las Sufras, específicamente en las tres Sufras de la Tierra Pura. Estos adornos son esencialmente sólo símbolos o emblemas externos de la Verdad del Buda-dharma. Esta Verdad es inefable. Esta vacía de figura, forma y color. Sin embargo, ya que este concepto es dificil de captar por la mayoría, se emplean estos adornos. Su uso puede también ser la expresión del entendimiento de uno y la gratitud por la enseñanza de la sabiduría superior y la compasión.

Un ejemplo puede ser la colocación frente al altar de los regalos recibidos o la presentación de arroz cocido (buppan) y otros alimentos (excluyendo pescados y carne). Para todos los budistas Jodo Shinshu, el significado de esta práctica no es la consagración o el ofrecimiento de bienes a deidades a cambio de favores. En vez de ello, se usan como un medio simbólico para los practicantes, a fin de reconocer la compasión de Amida para toda vida. La comida siempre se coloca en una vasija especial o en un plato y siempre se sitúa directamente frente a la imagen central de reverencia. Se debe animar a los niños a ayudar en esta actividad.

Los adornos básicos para el altar son velas, flores e incienso. También pueden colocarse brocados o telas decoradas ricamente, linternas y un gong.

Tradicionalmente, se usan velas blancas, pero en ocasiones especiales se usan rojas. La luz de la vela, así como de la linterna, representa la disipación de la oscuridad, así como la Luz Infinita de la sabiduría superior y la compasión del Buda Amida ilumina la oscuridad e ignorancia de la humanidad. La llama se extingue abanicándola con un movimiento rápido de la mano o utilizando un pequeño tazón extintor de velas. Nunca se debe apagar con un soplido, ya que esto sería como soplar en la cara del Buda.

Las flores cortadas se usan para representar la impermanencia de la vida y ayudan a recordarnos de la necesidad de despertar a la Verdad del Buda-dharma. Aunque las colocamos en agua y continúan vivas por algún tiempo, están muriéndose. Sin embargo, podemos apreciar su vibrante belleza. Como seres humanas, nosotros también comenzamos a morir en el instante en que nacemos. Por lo tanto las flores del altar no son meramente decorativas, sino son un recordatorio constante de nuestra existencia humana.

Tradicionalmente, se puede usar cualquier flor de la estación, pero se deben evitar las flores venenosas, las que tienen muchas espinas o son demasiado aromáticas. Si es posible, no se deben usar flores artificiales.

altares familiares están adornados con una tela de brocado, triangular y de colores brillantes. Se llama uchishiki y se originó en la estera triangular de paja en que se sentaba el Buda Sakyamuni cuando predicaba. En el butsudan, los artículos necesarios se colocan sobre el uchishiki. Cuando muere algún miembro de la familia, el uchishiki se voltea y se expone el lado de material blanco sencillo. El blanco es tradicionalmente el color que se asocia con la muerte y el uchishiki se mantiene con el lado blanco expuesto, hasta que se celebra el servicio memorial por el difunto en el día cuarenta y nueve de su muerte. En los distritos de ultramar, los miembros a veces crean sus propios uchishiki, utilizando telas, patrones y diseños de la localidad.

Las fotografias pueden colocarse muy cerca del butsudan, pero no sobre su superficie en el interior del altar propiamente tal. En el registro de Muertes de la Familia se anotan los ancestros de la familia, y se puede colocar en una esquina, nunca en el centro. En el Jodo Shinshu, el Registro de Muertes de la Familia sustituye la tablilla memorial, que suele usarse en algunas otras sectas del Budismo. No se debe olvidar que el único objeto de reverencia es el Buda Amida. Todos los demás artículos, como las tarjetas homyo deben guardarse en un cajón o compartimiento del butsudan.

Un pequeño gong puede colocarse frente al arreglo del butsudan, a la derecha. Se tañe sólo cuando se conduce un servicio en frente del altar.
Rituales frente al Butsudan

Tradicionalmente, se deben realizar observancias matinales y vespertinas en el butsudan familiar, individualmente o en grupo, sin que importe lo corto o largo que sean, ni su simplicidad. Esto puede ser en la forma de gassho-raihai, oshoko, recitación del Nembutsu o recitación entonada. Lo que es más importante es que la observancia sea una expresión de gratitud por la benevolencia del Buda. Las observancias diarias del butsudan deben llegar a ser una parte integral de la vida diaria.

Después de asegurarse de que el altar esté limpio, se comienza prendiendo una vela, luego el incienso, luego se coloca cualquier ofrenda de alimento en frente de la imagen central de reverencia. A continuación se hace una inclinación ligera, oshoko y se recita el Nembutsu. En este punto, se puede incluir un preludio y entonar una Sutra. Como preludios se sugieren: Sambujo (Tres Invocaciones) y Vandana TiSarana. Si se usa el libro de las Sutras, éste, todavía cerrado, se alza con respeto hasta tocar la frente y luego se baja a nivel de lectura, antes de abrirlo. El gong se tañe suavemente dos veces, con una pausa corta entre ambas. Las Sufras sugeridas son: Junirai (Las Doce Reverencias), Sambutsuge (Canto de Alabanza al Buda), Juseige (Canto del Voto Primordial), Shoshinge (Gatha del Verdadero Shinjin y del Nembutsu) o Bussetsu Amida kyo (La Sufra sobre el Buda Amida que Pronunció el Buda Sakyamuni). El libro se cierra y una vez más se alza hasta la frente y luego se baja. Las manos se colocan en gassho y se entona el Nembutsu, luego raihai. Se pueden incluir varias lecturas, tales como el Compromiso Jodo Shinshu (Seikatsu Shinjo), Los Tres Tesoros (Kikyomon), Puntos Esenciales del Jodo Shinshu (Kyosho), El Credo Jodo Shinshu (Ryogemon), en adición a alguna Carta del Gubonsho. Se puede entonar la Sufra en japonés o en otro idioma, e igualmente, la lectura puede hacerse en cualquier idioma. Al terminar el servicio, se apaga la velay, finalmente, los participantes hacen una inclinación ligera.


Observancias Anuales

Si el butsudan tiene puertas, éstas se abren en la mañana y se cierran de noche. Algunos butsudans tienen linternas que cuelgan, con pequeñas luces eléctricas.

Las linternas pueden permanecer encendidas durante el día y se apagan durante la noche.

Servicio del Día de Ano nuevo (Shusho-e) — 1° de enero

Ésta es una reunión para reflexionar y aprender de los errores del pasado y para resolverse nuevamente a vivir una vida en el Nembutsu.

Memorial Honrando a Shinran Shonin (Hoonko) — 16 de enero

Como la observancia más importante del Jodo Shinshu, se escogió esta fecha para conmemorar el fallecimiento de Shinran Shonin. Tradicionalmente se conducen siete días de servicios en el Ronzan, que culminan el 16 de enero. Durante este período se llevan a cabo numerosas actividades, recordando el legado que dejó el Fundador. Brinda a los practicantes la oportunidad de «escuchar la luz», asistiendo a los sermones y charlas, además de participar en el ritual y en el compañerismo del sangha. Generalmente los templos conducen sus propias observancias de Hoonko en el otoño, a fin de que los miembros puedan asistir a los servicios en el Honzan.

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