LA ENSEÑANZA DE LA TIERRA PURA – JODO SHINSHU
LA ENSEÑANZA DE LA TIERRA PURA - JODO SHINSHU
- Jodo Shinshu y la Vida Moderna
- La Verdadera Enseñanza
- La Actividad del Voto Primitivo
- Shinjin
- La Tierra Pura
Jodo Shinshu y la Vida Moderna
Objetivo
La enseñanza de la Tierra Pura establecida por Shinran nos hace caer en la cuenta de que, aunque somos seres imperfectos, todos hemos sido abrazados por el poder del Voto Primario del Buda Amida. Esto nos permite vivir el presente con confianza y paz de mente y nos asegura que naceremos en la Tierra Pura en la que lograremos el Despertar.
El propósito de esta enseñanza es el de permitirnos vivir plenamente nuestras vidas, haciéndonos conscientes, tanto de nuestros potenciales como de nuestras limitaciones en este mundo. Porque tenemos la capacidad de superar todas las dificultades, ya en esta vida podemos hacer que la felicidad verdadera sea una realidad.
Descubriendo Tu Camino
La palabra «salvado» puede ser entendida de distinto modos. Para algunos, es tener fe en dioses o espíritus y recibir recompensas como resultado de ofrecer oraciones a ese ser. Este entendimiento de la «salvación» significa que, cuando encontramos obstáculos y pensamos que no podremos superarlos, nos confiamos al poder de un dios que se encarga de esos problemas por nosotros.
Con frecuencia consideramos que el dinero, la posición y la fama son las metas de nuestra vida, y empleamos todas nuestras energías para alcanzarlas. Nos apegamos a la gente y a las cosas. Pensamos que seremos felices si podemos satisfacer nuestros deseos, e infelices si no lo podemos. Por esto, cuando nos vemos confrontados por dificultades, tristezas y obstáculos no previstos, que incluso pueden ser insuperables, se presenta la tendencia de apelar a algo que trasciende las fuerzas humanas. Algunos recurren a negociaciones y oraciones imprecatorias, algunos a prácticas adivinatorias y supersticiosas. Algunos piensan que el diablo o la ira divina son la causa de los desastres y obstáculos; otros creen en la fatalidad o mala suerte, creen en días infaustos (de mala suerte), talismanes y otras cosas semejantes. Esta gente desea resolver sus problemas por medios sobrehumanos.
Todo esto muestra la debilidad y fragilidad de los seres humanos y de los esfuerzos frecuentemente fútiles que realizamos. Estas prácticas no sólo carecen de fundamento, sino que, además, pueden ser la causa de un gran daño a la sociedad. Es un hecho que experimentamos, tanto la felicidad, como la tristeza, en nuestras vidas. La pregunta permanece, ¿cómo debemos enfrentar las situaciones difíciles? ¿Cómo podemos seguir con nuestras vidas con fuerza y serenidad, a pesar de los escollos? ¿Cómo podremos liberamos del ciclo sin fin del sufrimiento?
La enseñanza de Jodo Shinshu de Shinran Shonin nos introduce al significado de la liberación, basándonos en el Voto Primario del Buda Amida. Esta enseñanza es importante para todos los que buscan el camino a la emancipación real del ciclo de sufrimiento. Por lo tanto, la enseñanza del Jodo Shinshu se refiere a esto como la liberación.
La verdadera liberación debe ser la que nos dé la fuerza para continuar, aun cuando las cosas no marchen como quisiéramos, reconociendo plenamente que todos los problemas son de naturaleza transitoria. De este modo, podemos trascender cualquier obstáculo y vivir la vida en su máxima expresión.
La enseñanza del Jodo Shinshu explica que esta fuerza viene del actuar incesante del Buda Amida que hace que nuestra liberación se convierta en realidad y hace que experimentemos la benevolencia del Poder de su Voto, lo que en último término será la causa de nuestro nacimiento en la Tierra Pura. Esto es lo que nos sostiene espiritualmente y nos da la fortaleza durante toda la vida. Al escoger proceder por este camino, se nos conducirá a alcanzar el mismo Despertar que el Buda. Aun cuando todo el Budismo Mahayana reconoce la asistencia de Buda y de los bodhisattvas, el Jodo Shinshu en especial valoriza el actuar del Voto Compasivo de Amida.
La Sutra Mayor
Si nosotros los humanos en verdad tuviéramos una sabiduría más alta, no tendríamos que angustiamos sobre los problemas ambientales globales. Si cada persona pudiera liberarse de la codicia centrada en sí misma no habría guerras, asesinatos y otros actos sin sentido de nuestra parte.
Sólo porque fracasamos al intentar ver las cosas como realmente son—porque somos incapaces de superar el estar centrados en nosotros mismos—, tenemos que cargar con los problemas. Como resultado de ello, perpetuamente nos hundimos más y más en el abismo del sufrimiento.
El propósito del Buda-dharma es el de cultivar nuestra sabiduría superior y aminorar nuestra codicia centrada en nosotros mismos; en otras palabras, deshacernos de nuestra «inconsciencia y de las pasiones mundanas.» Para decirlo todavía de otra manera, la meta es lograr la budeidad.
Para lograr esto se dice que el Buda Sakyamuni discurrió sobre el dharma de 84,000 diferentes maneras, que después se registraron y se nos transmitieron como Sutras. El Buda Sakyamuni tomaba en cuenta la personalidad y la naturaleza de cada persona a la que instruía. Más que significar un número específico, 84,000 se debe interpretar sólo como una «cantidad inmensa». Como se considera que existe una multitud inagotable de tipos de personalidad, se dice que dio 84,000 discursos sobre el dharma. De entre esos muchos mensajes del Buda, Shinran seleccionó la Sutra sobre el Buda de la Vida Inconmensurable y anunció, «Esta es la enseñanza verdadera.»
¿Por qué afirmó esto?
La Compasión del Buda Amida
Se considera que la Sutra Mayor constituye la verdadera enseñanza porque explícitamente expresa la aspiración del Buda respecto a todos los seres «sentientes».
Hablando en general, en el Buda-dharma, el modo de Despertar y alcanzar la budeidad es aceptando la enseñanza del Buda y llevando a cabo las prácticas espirituales que están prescritas.
Sin embargo, cuando consideramos la realidad de nuestras vida, empezamos a comprender lo dificil que esto es. Mientras tengamos un cuerpo físico, las ilusiones y los problemas nos confrontarán. Han pasado ya 2,500 años desde que el Buda Sakyamuni apareció en este mundo y logró el Despertar. Si las prácticas prescritas eran ya entonces extremadamente difíciles de cumplir, el Despertamiento sería imposible de alcanzar hoy en día por ese camino, con tantas expectaciones, distracciones y conveniencias en nuestro mundo de cabio acelerado.
Superficialmente, podemos creer que podemos acercamos a la Verdad última, si solamente seguimos lo que enseña la tradición budista; pero en realidad, mientras más prácticas espirituales realicemos, tanto más nos veremos atrapados en nuestras limitaciones. Entonces, mientras más consientes nos hagamos de la profundidad de nuestra inconsciencia, más caeremos en la cuenta de lo impotentes que somos para llevar a cabo nuestro Despertar, por nuestros propios esfuerzos. De acuerdo con esto, aun cuando el ideal de aspirar a alcanzar la budeidad es muy importante, en realidad, es prácticamente imposible.
Fue en respuesta a circunstancias desventuradas como éstas, las que hicieron que el Buda Amida mostrara su compasión para con nosotros, y en vez de esperar que buscáramos nuestra budeidad, hizo voto de hacerla una realidad para nosotros, aun antes de que la idea se nos ocurriera. Esto es a lo que se refería Shinran como la verdadera enseñanza que. se encuentra en la Sutra Mayor. Además afirmó que para él, «no [había] ninguna otra manera de alcanzar la budeidad.»
La intención del Buda Sakyamuni
El mismo Buda Sakyamuni afirmó que la Sutra Mayor era la enseñanza verdadera. Cuando dio el sermón sobre el dharma y éste después se registró como la Sutra Mayor, su rostro irradiaba felicidad y su forma física se apreciaba incluso más sagrada de cómo había estado antes. Su discípulo, Ananda, se sorprendió al ver su semblante y preguntó por la razón de esa transformación. El Buda Sakyamuni respondió del modo siguiente:
(En su gran compasión sin límite, el Tathagata se llena de conmiseración por los seres de los tres reinos. Yo he aparecido en el mundo y he expuesto las enseñanzas sobre el camino a la iluminación [Despertar] buscando siempre salvar [liberar] a las multitudes [dotándolas del beneficio de lo que es verdadero y real].»
(CWS, Vol. 1, p. 8)
Ésta fue, en sus propias palabras, la verdadera intención del Buda Sakyamuni de revelarse en este mundo. Su cuerpo brillaba de forma desacostumbrada porque estaba a punto de exponer la verdadera razón de su aparición.
«En el futuro, las escrituras y enseñanzas budistas perecerán; pero, por piedad y compasión, yo preservaré con especial cuidado esta Sutra y la mantendré en el mundo por cien años más. Aquellos seres que tengan un encuentro con ella lograrán la [liberación] de acuerdo con sus aspiraciones.»
(The Three Pure Land Sutras, traducidas al inglés por Inagaki, p. 312)
El Buda Sakyamuni en persona declaró que la Sutra Mayor es la enseñanza de la verdad eterna.
El Buda Amida y el Buda Sakyamuni
Sabemos acerca del Buda Sakyamuni por la evidencia histórica que tenemos. Nació en nuestro mundo. Llevó a cabo prácticas ascéticas, logró el Despertar y se convirtió en Buda. Entonces difundió el Dharma y, al morir, cuando tenía ochenta años de edad, entró al nirvana final. Claramente el Buda Sakyamuni nació como ser humano en nuestro mundo, igual que todos nosotros. Sin embargo, no debemos nunca olvidar que, a pesar de esto, logró el Despertar y se convirtió en Buda en este mundo. Su forma fisica se conoce como Nirmanakaya (lit. «Cuerpo de la Trasformación»). En otras palabras, el Buda, visto desde el último nivel, es capaz de manifestarse en formas innumerables para acomodarse a las distintas necesidades de los seres. Así se considera que Sakyamuni fue un Buda Nirmanakaya. Al alcanzar el Despertar, el Buda realizó el Buda-dharma, que es la realidad fundamental de la vida.
El Buda Sakyamuni proclamó valientemente que este dharma no era algo que él, por sí mismo, hubiera creado arbitrariamente. Siempre había existido y continuaría su existencia. No tenía nada que ver con el hecho que él hubiera nacido en este mundo o no hubiera nacido. Lo único que él había hecho era experimentar ese dharma, a fin de poderlo exponer en beneficio de los demás.
Lo que le permitió a Sakyamuni convertirse en un Buda es la realidad del dharma. Esto se conoce como Dharmakaya (lit. «cuerpodharma»), que es el cuerpo de la realidad fundamental y de la verdad trascendente, más allá del tiempo y del espacio, pero, al mismo tiempo, inmanente en este mundo.
Desde nuestra perspectiva humana limitada, podemos hablar de Sakyamuni del mismo modo que hablamos de cualquiera otra persona. Aun cuando era como nosotros en todo, una vez que alcanzó la liberación, cambió su modo de estar en el universo. Los seres «sentientes» en el universo que se afierran a la noción falsa de lo que son, cuando tienen una forma humana, se llaman seres humanos. Si alguien ya no tiene una noción falsa de sí mismo, ¿cómo llamaremos su forma? Ya que ahora están experimentando la emancipación de un modo muy real, su forma es una actualización de lo fundamental, es decir, del Dharmakaya, en forma fisica. En el Budismo esto se refiere como «cuerpo de la transformación.» Así, Sakyamuni apareció como un muni, un monje, un vidente, sin pretensiones, más grande que la vida misma y llevando a cabo hechos sobrenaturales, etc., lo que ilustra esta noción de transformación.
Las nociones de Shinran Shonin sobre el Dharmakaya se conforman bien con el desarrollo de los puntos principales de esta teoría en el pensamiento Mahayana. En el Kyogyoshinsho escribe:
«En el término ‘océano de Un Vehículo’, Un Vehículo se refiere al gran vehículo (Mahayana). El gran vehículo es el vehículo de Buda. Realizar el ‘Un Vehículo’ esla realización de la más alta y perfecta iluminación [Despertar]. La iluminación más alta y perfecta no es otra que el reino del nirvana. El reino del nirvana es, en último término, el Cuerpo-dharma. La realización del Cuerpo-dharma fundamental es alcanzar el fin último del ‘Un Vehículo.’ No hay otro Tathagata, no hay otro Cuerpo-dharma. Tathagata es en sí mismo el Cuerpo-Dharma.» (CWS, Vol 1, pp. 60-61)
Además, como se dijo arriba, señaló cómo Tathagata se entiende como el Dharmakaya. Decir Tathagata es lo mismo que decir Dharmakaya, la diferencia reside sólo en la metáfora descriptiva que se usa. Decimos Tathagata cuando el Dharmakaya se enfoca en una forma simbólicacomo Amitabha o Sakyamuni. En sus escritos, Shinran a menudo se refiere al nivel fundamental de entender a Tathagata o Buda como el Dharmakaya. Así, el nivel fundamental de Amitabha, como todos los Budas, es Dharmakaya. El Dharmakaya como forma «ligera» o «mental» del cuerpo que ven los que están avanzados espiritualmente es el ’Sambhogakaya”.
La forma «fisica» que está en transformación, como en el caso de Sakyamuni, es el Nirmanakaya. Desde esta perspectiva, es razonable afirmar que Sakyamuni es una actualizaçión de Amitabha.
Porque somos «inconscientes y estamos llenos de pasiones ruines», nuestras mentes y corazones de humano no pueden conocer directamente el Cuerpo-dharma. Pero, de acuerdo con Shinran, este Cuerpodharma, que no tiene «color ni forma» opera para nosotros en nuestro mundo de ilusión. Al entrar en contacto con los seres humanos, se convirtió en el Buda que libera a todos los seres «sentientes» en este mundo: el Buda Amida. Esto se conoce como Sambhogakaya (lit. «el «Cuerpo de la Recompensa»), que es el cuerpo de la felicidad y la gloria; el cuerpo como recompensa por el cumplimiento de votos y prácticas meritorias. Este cuerpo no tiene una forma fisica, pero existe como un «cuerpo ligero» o un «cuerpo mental.» Amida tiene todos los tres cuerpos, pero sus características distintivas son las de un Buda Sambhogakaya.
En otras palabras, el Buda Sakyamuni es el ser histórico que fundó una enseñanza espiritual e hizo que aprendiéramos acerca de la liberación del Buda Amida y nos impulsó a experimentar el Voto Primario de este Buda. Buda representa la realidad fundamental que está más allá del tiempo y del espacio. Como Bodhisattva Dharmakara, hizo el voto no sólo de llegar a la budeidad, sino, en su gran compasión, de liberar a todos los seres. Shinran reverenció a Sakyamuni como el conducto humano para la enseñanza de Amida.
El Voto Primario
La Sutra Mayor describe el Voto Primario del Buda Amida. Es el Voto Primario al que debemos escuchar, antes que nada. En realidad podemos encontrar cuarenta y ocho votos en la Sutra Mayor, pero entre todos ellos, Shinran consideró que del Decimoctavo era el «voto fundamentab>.Escribió:
«Si, cuando logre la budeidad, los seres «sentientes» de las diez direcciones, confiándose con mente sincera, aspirando a nacer en mi tierra y diciendo mi Nombre quizás solamente diez veces, si no nacieran allí, que no alcance yo la iluminación suprema. Se excluyen aquellos que cometen las cinco ofensas graves y los que calumnian el dharma correcto.» (CWS, Vol. 1, p. 59)
Este voto podría ser llamado el «Voto Primario del Poder Absoluto centrado en el Buda.» No hay ningún modo como podamos ser liberados si no es por ese Voto Primario, porque nuestra inclinación es la de seguir el camino fácil y no tener que pasar millones de vidas en el camino dificil del poder propio. Los maestros de la Tierra Pura notaron una falla fundamental en otras formulaciones del pensamiento budista. Si vamos a alcanzar la liberación, el estado del no-yo, a través de nuestros esfuerzos, ¿cómo es posible alcanzar el no-yo a través del sí mismo? Es como querer lavar el lodo usando agua lodosa. Sólo podemos lograr el no-yo a través del no-poder del sí mismo.
Otro término para expresar el «no-poder propio» es «el poder de Otro» Todo poder propio en el ámbito espiritual está basado en el sistema centrado en el ego de uno mismo, porque no podría ser de otra manera. Por lo tanto, los conceptos como puntos de vista apropiados, meditación apropiada, conducta apropiada, etc., se basan en un sistema, falso de evaluación y en una posición ventajosa fincada en la ilusión. Por lo tantó, el poder centrado en el Buda es el único camino a la liberación. En él, Amida ha puesto en juego su propia budeidad para la emancipación de todos los seres «sentientes». A esto se refiere la expresión de la «Gran Compasión del mismo cuerpo».
En otras tradiciones religiosas, el «salvador» y los «salvados» tienen una relación de «superior y subordinado,» y esa relación nunca cambia. La relación entre el Buda Amida y el sí propio, es distinta, es como la de un padre y un hijo, pero en la que el hijo eventualmente crece hasta llegar a ser padre él mismo. El Buda Amida es elpadre de nuestra liberación porque el Voto Primario nos relaciona con él.
La Actividad del Voto Primario
El Nombre y la Luz
La mayoría de las religiones enseñan que debemos esforzarnos por llegar al cielo. Aunque el objeto de reverencia se considera que es un dios, enseñan que debemos hacer uso de la fuerza de ese ser sólo para compensar nuestras propias habilidades inadecuadas.
En cambio, en la enseñanza Jodo Shinshu, se nos insta a no atenernos para nada en nuestro poder humano limitado. Antes bien, nuestra liberación se contiene totalmente en el poder del Voto Primario del Buda Amida. Así se refiere a él como el «Voto Primario del Poder de Transferencia de Mérito centrado-en-el-Buda» o «Voto Primario del Poder Absoluto centrado-en-el-Buda».
Lo que estas frases señalan es que la liberación se contiene totalmente en la actividad del «Poder centrado-en-el-Buda.» En esto el Jodo Shinshu tiene un entendimiento único en cuanto al concepto de liberación. Por lo tanto, podemos decir que todos los seres, sin excepción, pueden ser liberados.
opera el poder del Voto Primario del Buda Amida para nuestro beneficio? En primer lugar, llega a nuestras mentes y corazones en la forma de las palabras, «Namo Amida Butsu,» y así se convierte, desde el exterior, en la luz que nos ilumina y lo que nos hace crecer. El Nombre, «Namo Amida Butsu,» contiene todo lo que es esencial para nuestra liberación. Escuchar la intención de ese Nombre se convierte en «confianza», su recitación se convierte en «práctica.» Esto es lo que significa «cumplimiento pleno del Nombre».
Además, el Buda Amida nos abraza desde afuera, usando la luz que nos «recibe para nunca más abandonamos.» La Luz en una expresión de la mente-del-Buda y es la forma de la sabiduría más alta y de la actividad de compasión. Nuestros corazones y mentes se embrutecen por nuestra laxitud al simplemente ir dejando transcurrir nuestra vida cotidiana; nuestra conciencia de la Verdad se ve obstruida por nuestra ignorancia y las pasiones ruines. Por eso, no podemos ver la figura del Buda Amida, a pesar de que siempre estamos envueltos por la luz de la Gran Compasión que nos protege.
Somos liberados tal como somos, a pesar de nuestra inconsciencia y bajas pasiones, por la actividad del Nombre del Buda dentro de nosotros y por la luz de la Gran Compasión que continuamente nos ilumina. La emancipación del Voto Primario, que contiene ese Nombre en su interior, nos da un fundamento inamovible a nuestras vidas y es la fuerza que nos permite vivir con suma fortaleza.

