CAPÍTULO XVIII

CAPÍTULO XVII

Hay personas que afirman que el creyente se torna en un Buda grande o pequeño, conforme a la cantidad de donaciones que ofrece a la causa del Budismo.

Esa opinión es enteramente absurda, y no tiene el menor fundamento.

En primer lugar, nadie puede calcular el tamaño de un Buda. Los Sutras describen el tamaño del Cuerpo del Señor de la Doctrina de la Tierra Pura del Perfecto Reposo(l), pero se trata del Cuerpo de Retribución(2), expresado en esa forma con el fin de facilitar la comprensión del hombre.

El Buda, que ha llegado a la Naturaleza Real(3), no es ni largo, ni corto, ni redondo, ni azul, ni amarillo, ni rojo, ni blanco, ni negro.

Entonces, ¿cómo podemos discernir si el Buda es grande o pequeño?

Si la recitación del Nembutsu, según afirman algunos Sutras, le permite al practicante contemplar el Cuerpo de la Manifestación de Buda, ¿resultará que un pequeño Nembutsu permita ver un pequeño Buda, mientras que un Nembutsu grande haga ver un Buda grande?(4)

Tal vez, basados en tal opinión, dirán que el tamaño de Buda es determinado según la cantidad de las donaciones.

Antes que nada, dicha opinión corresponde a la práctica de la donación(5), recomendada por los seguidores de la doctrina de la Salvación a través del esfuerzo propio. Aunque acumulen riquezas ante Buda o las ofrezcan a los maestros, de nada les servirá si en los creyentes no hay verdadera Fe.

Aunque la gente no ofreciese a la causa del Budismo ni una sola hoja de papel, ni media moneda siquiera, o si confesara con todo corazón en el Poder Externo y tuviese una Fe profunda, estaría de acuerdo con la esencia del Voto.

En fin, emitir semejante opinión significa infundir temores entre los fieles aprovechándose del Budismo para procurar la satisfación de las ambiciones profanas.


(1) Amida.

(2) Según el Budismo-Daijo, el Buda posee tres cuerpos:

  1. Cuerpo de Ley (Dharmakaya) Ç Corresponde a la propia esencia del Real, sin forma, incondidonado, sin principio ni fin.
  2. Cuerpo de Retribución (Sambogakaya) Corresponde a la apariencia tomada por el Buda después de alcanzar la Realización Suprema, o sea, después de reintegrarse con el Dharmakaya. Las descripciones que muestran al Buda como un ser de apariencia sobrehumana, emitiendo fulgurante luz dorada y poseyendo una serie de poderes supranormales, corresponden a las descripciones simbólicas del Sambogakaya. Las representaciones de Amida que lo muestran con un glorioso cuerpo de luz de tamaño descomunal, sentado en un maravilloso trono en el centro de la Tierra Pura, un paraíso de delicias y riquezas indescriptibles, son también representaciones simbólicas del Sambogakaya, destinadas a permitir al hombre tener una idea del que es la Absoluta Sabiduría y la Absoluta Compasión. Tales descripciones no deben ser tomadas al pie de la letra, como bien lo explica el presente capítulo.
  3. Cuerpo de Manifestación (Nfrmanakaya) fl – El hombre despierto, que tiene una infinita compasión por los seres vivientes que aún no alcanzaron el conocimiento del Real, asume varios aspectos que facilitan su comunicación con los Otros seres para transmitirles el mensaje de liberación. Tales aspectos forman el Cuerpo de Manifestación. Generalmente el Buda histórico, Shaka-Muni, es representado como Nirmanakaya. En el Amidismo también, Shaka
  4. Muni es visto como el Nirmanakaya manifestado entre los hombres para transmitfrles el mensaje de la Salvación a través del Voto Original de Amida.

(3) El Dharmakaya.

(4) Tanto en Japón como en China existía la creencia de que la recitación del Nembutsu permit fría a los fieles contemplar al propio Buda.

(5) Una de las seis vfrtudes o Paramitas cuya práctica es exigida por el Budismo-Daijo que enseña la realización del hombre a través de su propio esfuerzo: (a) donación (de bienes materiales y espfrituales), (b) vivir según los princlpios de la ética budista, (c) paciencia, (d) perseverancia, (e) meditación, (f) sabiduría.

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