CAPÍTULO XIV

CAPÍTULO XIV

Hay quienes manifiestan que debemos creer que la recitación de un solo Nembutsu puede eliminar el pesado Karma acumulado durante ocho billones de Kalpas.

Dicha tesis consiste en afirmar que aquellos perversos, que durante toda su vida hayan efectuado las diez malas acciones(l) y las cinco perversidades(2) sin haber practicado ni siquiera un solo Nembutsu, podrán ser salvados en la hora de su muerte por la instrucción del Sabio que les enseña que la capacitación de un solo Nembutsu elimina los pesados Karmas de ocho billones de Kalpas y la de diez Nembutsu diez veces más cantidad que la que eliminaría un solo Nembutsu, asegurándoles así su Nacimiento(3).

Eso fue escrito a fin de que podamos valorar la gravedad de las diez malas acciones y las cinco perversidades. Pero se halla más allá de nuestra comprensión cuán grande es el poder de la Fe que apaga semejantes culpas.

Porque como estamos iluminados por la luz de Amida(4), cuando proponemos convertirnos a la Fe de Amida a través de la recitación del Nembutsu, se nos concede la Fe inquebrantable como el diamante que nos hará ingresar en el rango que tiene garantizado el Nacimiento absoluto.

En la hora de la muerte de nuestro ego individual, nuestras incontables pasiones ciegas e ilusiones serán transformadas y nos despertaremos para alcanzar el conocimiento del Real y del No-Nacimiento.

Sin aquel Voto Compasivo, ¿ cómo podrán los desgraciados culpables liberarse de la repetición de los nacimientos y de las muertes?

Meditando sobre este punto, llegamos a la conclusión de que todo el Nembutsu que recitamos durante toda nuestra vida tendrá como meta manifestar nuestra gratitud por el beneficio que hemos recibido de la Gracia Compasiva del Tathagata.

Creer que a medida que recitamos el Nembutsu, estamos extinguiendo nuestras faltas, eso implicaría que estamos haciendo esfuerzos para alcanzar la Tierra Pura mediante la realización de prácticas que tienen por fin liberar las culpas.

Si fuera así, ya que todos nuestros pensamientos de esta vida son una cadena que nos ata a la repetición de los nacimientos y de las muertes, tendremos que recitar el Nembutsu hasta el último instante de nuestra muerte.

Nosotros vivimos, sin embargo, presos de las contingencias del Karma y sujetos a accidentes inesperados y a las dolencias que pueden perturbar nuestra razón. Ello nos impediría recitar el Nembutsu en la hora de la muerte(5).

¿ Cómo podemos entonces extinguir las faltas referentes a esa fase crucial del tiempo? ¿Será cosa de que no podamos Nacer, mientras las faltas no hayan sido apagadas?

Si confiásemos en el Voto que jamás nos abandonará aunque surjan imprevisiones y cometamos faltas y expiremos sin haber recitado el Nembutsu, alcanzaríamos inmediatamente el Nacimiento.

Si recitásemos el Nembutsu en la hora de la muerte y a medida que se aproxirna el momento de nuestra Realización, pasaríamos a confiar cada vez más en Amida, debido a que nos sentiríamos cada vez más agradecidos a la Gracia recibida.

Aquel que trata de apagar intencionalmente sus culpas es debido a que tiene Fe en sus propias fuerzas, por lo tanto intenta esforzarse en recitar el Nembutsu en la hora de su muerte en lugar de depositar la genuina Fe en el Poder Externo.


(1) Las diez malas acciones son:

  1. Matar
  2. Robar
  3. Cometer adulterio
  4. Mentir
  5. Usar languaje ambiguo
  6. Hablar mal del prójimo
  7. Adular
  8. No controlar los deseos
  9. Dejarse llevar por la cólera
  10. Aceptar doctrinas erróneas

(2) Las cinco perversidades son:

  1. Matar al padre
  2. Matar a la madre
  3. Matar al maestro
  4. Perturbar la armonía de la Comunidad Budista
  5. Derramar la sangre de Buda (Shaka.Muni)

(3) Esa afirmación realmente consta de los Sutras básicos del Amidismo.

(4) Símbolo de la Infinita Sabiduría y de la Infinita Compasión de Amida.

(5) En Japón de aquella época estaba difundida mucho la creencia de que recitar el Numbutsu en la hora de la muerte era condición necesaria para alcanzar el Nacimiento en la Tierra Pura.

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