CAPÍTULO VI
CAPÍTULO VI
Es inconcebible que personas que viven practicando exclusivamente el Nembutsu, se entreguen a discusiones como éstas: “éste es mi discípulo, pero aquél es discípulo de otros”.
Yo, Shinran, no tengo ningún discípulo, por el siguiente motivo:
Si yo, por mi iniciativa, hiciera a otros recitar el Nembutsu, sí podría decir que ellos son mis discípulos. Pero los hombres recitan el Nembutsu por obra del Poder de Amida. Es absurdo pues que los considere como mis discípulos.
Las personas se aproximan unas a otras cuando surgen condiciones favorables para ello y se separan cuando aparecen condiciones tendentes a separarlas. Por lo tanto no debemos decir que, si alguien deja a su maestro para ir a practicar el Nembutsu con otro instructor, será imposible Nacer en la Tierra Pura. Eso es un disparate.
Los que así dicen, estarían intentando rescatar para sí como obra suya la Fe conferida por Amida. De ninguna manera deben pensar de tal forma. Los que viven en concordancia con la ley de la Espontaneidad del Real(1) deben tomar conciencia de los grandes beneficios recibidos de Buda y del Maestro(2).
Así dijo el Maestro.
(1) El Voto Original de Amida, el Real manifestado en su natural espontaneidad, sin interferencia de los artificios del Ego.
(2) El instructor que da explicación de la salvación a través del Voto Original de Amida; Honen en caso de Shinran.
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