CAPÍTULO X

CAPÍTULO X

El Budismo Shin ha producido a muchas personas maravillosas llamadas “rnyokonin.” De acuerdo con sus biografías, aquellas personas conocidas como myokonin.

El Budismo Shin ha producido a muchas personas maravillosas llamadas “myokonin.” De acuerdo con sus biografías, aquellas personas conocidas como myokonin son generalmente hombres y mujeres con poca educación, los cuales, sin embargo, han logrado una comprensión profunda de la enseñanza del Poder-de- Otro. No son simplemente practicantes devotos del Nembutsu. Al haber comprendido el Poder-de-Otro y al haber experimentado la unidad con Amida, viven completamente en su Compasión, que todo lo abarca. Aunque están conscientes de su absoluta falta de poder, siempre viven agradecidos con Amida y su vida diaria se desarrolla llena de expresiones espontaneas de gozo y amor generoso.

Asahara Saichi (1851-1933) primero se interesó en el Budismo cuando estaba cercano a cumplir los veinte años. Después de cinco o seis años de seguir seriamente el Camino, que consistía en gran medida en escuchar los sermones y en pensar con profundidad sobre la ley de la salvación con relación a sí mismo, dejó este camino. Diez anos despues, su aspiracion Budista surgió nuevamente. Mientras trabajaba como carpintero de un navío, no perdía oportunidad alguna de escuchar sermones. Tratando de comprender la salvación por el Poder-de Otro, lo intentó una y otra vez, hasta que, después de haber cumplido los cincuenta años, finalmente despertó la Fe en él. Cambió de trabajo y se dedicó a producir zapatos con suela de madera (zoclos.) Expresó en poemas su gozo desbordante en la Fe. Sin tener conocimiento son generalmente hombres y mujeres con poca poemas, presentamos algunos ejemplos que muestran su experiencia profunda de Fe:

Namuamidabutsu y Amida

No son uno, no son dos.

Namuamidabutsu es yo mismo.

Y Amida es mi Progenitor;

Esta es la unidad de Namuamidabutsu

¡Qué feliz estoy por este favor!

“O Saichi, ¿Dónde está tu Tierra de la Felicidad?”

“Mi Tierra de la Felicidad está aquí.”

Estoy tan agradecido— ¡tu voz es Namuamidabutsu!

Yo, Saichi, he sido salvado por ella. ¡Tú y yo somos uno en Namuamidabutsu!

El Nombre del Buda casualmente reposó en mis labios— ¡Es en verdad un Buda maravilloso! Es la llamada que nos hace nuestro Padre Amida

Yo, Saichi, soyarrebatado por él.

Esta Fe es una Fe maravillosa; ¡El Buda escucha la voz del Buda! No hay espacio para que yo, Saichi, me entrometa.

¡Tan agradecido estoy por su gracia!

Namuamidabutsu, Namuamidabutsu.

Para Saichi y para otras gentes de la verdadera Fe, el Nembutsu y la Fe son inseparables. El Nembutsu no es una práctica que se lleva a cabo con diligencia, sino la expresión gozosa, espontánea de la Fe. Namuamidabutsu simboliza la unidad de Amida y del devoto, ya que ‘namu’ indica su Fe y ‘amidabutsu’ es el poder salvador universal y absoluto de Amida.

Ashikaga Genza (1842-1930), otro myokonin, vivió en el espíritu de la compasión sin límites de Amida, que manifestaba en múltiples actos de amor generoso. Un día vio que en su jardín su níspero, uno de sus árboles frutales, estaba cubierto de ramas espinosas atadas alrededor del tronco.

“Quién ha hecho esto?”, preguntó.

Su hijo le respondió, “Yo lo hice, para evitar que los niños robaran los frutos.”

Genza le amonestó, “Qué harás si alguien se lastima?” Enseguida quitó las ramas espinosas y en su lugar colocó una escalera contra el árbol.

El hijo protestó, “Por qué les facilitas que roben nuestras níspolas?”

Genza dijo, “Deja que se lleven todas las que alimentando su caballo con habichuelas del campo de Genza. Este lo vio y le gritó, “Jovencito, las habichuelas en ese lugar no son buenas. Adelántate un poco ms y encontrarás mejores para tu caballo.”

Al escuchar esto, el hombre con el caballo se fugó.

Shoma (1799-1871) de la Isla de Shikoku era un hombre pobre e iletrado. Ganaba su vida haciendo trabajos variados o fabricando mecates de paja y sandalias; pero tenía una comprensión maravillosa de la Compasión de Amida. Alguien le preguntó, ¿Qué se siente tener una Fe absoluta en Amida?” Shoma se recostó cómodamente delante del altar familiar.

Cuando iba al templo con su amigo, se tendía muy a su gusto sobre su costado en el salón del Buda. Su amigo lo reprendió, “Estas siendo descortés. Compórtate como debes.” Shoma le contestó, “Ésta es la casa de nuestro Padre. No seas tan ceremonioso. ¿Acaso eres tú su yerno?”

En otra ocasión con sus amigos fue en una peregrinación al Honganji en Kyoto. De regreso, su embarcación fue sorprendida por una tormenta. Todos los pasajeros tenían miedo; sólo Shorna dormía serenamente en cubierta. Cuando sus amigos lo despertaron, exclamó, “Qué todavía no llegamos a la Tierra Pura?”

Muchos otros episodios y dichos de los myokonin semej antes a éstos demuestran que aquellos seguidores del Shin que han alcanzado la Fe en el Poder-de-Otro semejantes a éstos demuestran que aquellos seguidores del Shin que han alcanzado la Fe en el Poder-de-Otro son como los adeptos del Zen que han logrado el sartori. Son completamente libres en su pensamiento y actividades y, al mismo tiempo, están llenos de bondad, gratitud y una comprensión profunda. Han traspasado los límites del bien y del mal e, incluso, los límites que dividen a este mundo de la Tierra Pura, sin que por eso asuman actitudes de superioridad sobre sus compañeros en esta vida. Tienen comprensión para los demás, están siempre dispuestos a ayudar a los otros y ansían conducirlos por el mismo Camino que ellos recorren hacia la Tierra Pura.

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